Síndrome de Alienación Parental

El síndrome de alienación parental es un tipo de maltrato hacia los hijos, este se presenta cuando los padres del menor deciden no continuar con la relación de pareja, rompiendo con este lazo afectuoso de una manera problemática, utilizando a los hijos como herramienta para hacerle daño uno al otro.

En este caso es importante señalar que los únicos afectados terminan siendo los menores, al no comprender la situación en la que se encuentran sus padres, dejándolos en medio de sus conflictos.

Algunas de las señales que pueden presentar los padres alienadores son:

  • Presentarse ante sus hijos como la víctima: Es usual que en los procesos de separación uno de los progenitores le exprese a los menores los detalles de su separación, sin embargo es común que quien da la referencia del acontecimiento se presente como una víctima haciendo ver al otro como el único culpable de la separación: “él/ella se fue porque ya nos quiere”, “él/ella fue quien decidió abandonarnos”.
  • No permite la convivencia con el otro progenitor: Por lo regular uno de los padres es quien se hace cargo de los menores, por lo tanto, tienen la posibilidad de decidir en qué momento el otro puede verlos, en la mayoría de los casos cuando no hay acuerdos favorables, se restringen las visitas, llamadas o salidas. En muchos de los casos quien está a cargo del menor les miente, diciendo que el otro no quiere verlos.
  • Recompensar el mal comportamiento hacia el otro progenitor: Algunos padres, después de hablar mal del otro y permitir la convivencia, influyen en los menores para que traten de mala manera al progenitor que no está con ellos, recompensado de alguna manera el desprecio que ellos han fundamentado en el menor acerca del otro.
  • Menospreciar o desvalorizar al otro: En muchas ocasiones el padre alienador habla mal del otro para que los hijos pierdan la imagen que ellos mismos tienen, la mayoría de las veces magnificando los defectos o errores que pudieron tener durante la relación. Sin embargo en la mayoría de los casos, sólo hablan de lo mal que actuaron como pareja, por ejemplo: “Tu padre/madre siempre fue irresponsable, nunca me compraba nada” “nunca salíamos se la pasaba trabajando, nos dejaba solos” “hacía las cosas para molestarme, es una mala persona”
  • Mentirles a los menores acerca del progenitor que no está: La mayoría de los casos como ya se había mencionado el progenitor alienador intenta culpabilizar al otro de la ruptura de pareja, en varias ocasiones utilizando mentiras, o bien diciendo cosas de las cuales no pueden estar seguros, por ejemplo: “nos abandonó porque tiene a otro/a” “no viene a verte porque está ocupado con alguien más” “no nos da dinero porque se lo gasta en alcohol”
  • Incluir a las personas que se encuentran en el entorno familiar: es común que cuando una relación no termina adecuadamente, muchas personas puedan opinar y tener una postura a favor de uno de los progenitores en particular, cuando esto ocurre el progenitor alienador, utiliza a estas personas para ayudar a menospreciar al progenitor que no se encuentra con ellos.
  • Minimizar los sentimientos de los menores hacia el otro progenitor: Los menores por naturaleza tendrán sentimientos positivos por ambos progenitores, sin embargo, quien está a cargo tiende a minimizar estos sentimientos, por ejemplo: “cómo lo puedes querer si nos abandonó” “por qué lo extrañas, si tú no le importas”

Es importante que, si nos percatamos que una o varias conductas las estamos haciendo o bien las están haciendo con los menores, deben buscar ayuda, para evitar dañar emocionalmente a los menores. De igual manera, es recomendable buscar ayuda para el adulto que está presentando esta violencia para así poder detenerlo. Acércate a Hominum México, somos expertos en salud emocional.

 

Samantha Medina Guerrero
Psicoterapeuta de Hominum México