Los Padres y la Adolescencia

La adolescencia, el limbo entre la niñez y ser adulto. En esta etapa de transición se manifiestan cambios físicos, inestabilidad emocional y la formación de la identidad. Al atravesar por esto, los jóvenes tienden a ser volátiles, sobre todo con las figuras que representan una autoridad, los padres.

La relación papá e hijo se vuelve una gran brecha de opiniones; el adolescente se queja por falta de comprensión y los padres por aislamiento y falta de comunicación.

Las discusiones son una constante producida por nuevas amistades, vestimenta, falta de compromiso e intolerancia. Al dejar atrás su imagen de infante, ellos buscan nuevas experiencias para experimentar y definir sus gustos.

La familia, al encontrarse en un desajuste constante, la relación se vuelve lejana, pero existen formas para manejarlo mejor.

La negociación

Al ser detenidos por límites, se detona la rebeldía. Oponiéndose a la autoridad que no les permite divertirse; al no tener las mismas perspectivas, se necesita un entendimiento mutuo a través de acuerdos que satisfagan a ambos, así se evitarán discusiones.

No es lo dicho, sino cómo se dice

Los hijos se vuelven un cristal frágil que los padres desean cuidar como un niño, pero cualquiera palabra u orden provoca una reacción negativa. Al encontrarse en un proceso de maduración, tratarlos como adultos mediante el diálogo y no con órdenes, facilitará la respuesta de su parte y fomentará su madurez.

Empatía

Es importante recordar que todos hemos pasado por ahí y compartirles experiencias personales, pueden percibir un apoyo cercano y familiar, sintiéndose identificados y tranquilidad respecto a lo que les está ocurriendo.

La escucha, herramienta esencial

La comunicación se vuelve quebradiza, por ello, primero hay que escuchar para entender. No se debe buscar la crítica, sino ser un soporte que puede orientarlos en su cuestionamiento.

Amigos, pero con límites

Ser su confidente es de gran ayuda, sobre todo en asuntos que les provoca angustia. Pero ser su amigo no significa libertinaje, sino permitir que encuentren quiénes son y a través de los límites ayudarles a no perderse en el camino.

En Hominum México sabemos que puede ser una etapa complicada, por ello, queremos que tengas las herramientas adecuadas para que ambos desarrollen esta etapa juntos, fomentando el diálogo y la creación de acuerdos que fortalezcan la relación. Conoce más del servicio en nuestras Terapias Familiares.