Estrés Postraumático en Niños

Ante la reciente tragedia a la que se enfrenta la población mexicana, es común escuchar en los medios de comunicación o en las conversaciones cotidianas sobre “Estrés Postraumático”, pero ¿qué es?

El estrés es una respuesta adaptativa que nos ayuda a reaccionar adecuadamente ante experiencias inesperadas. Sin embargo, no todos contamos con la capacidad para reaccionar de la misma manera, mientras unos lo hacen de forma serena, otros pueden alterarse al grado de quedar paralizados, es decir, reaccionar con un estrés inadecuado.

Mientras tanto, el estrés postraumático es un trastorno psicológico generado por eventos traumáticos a los que fuimos expuestos (fallecimiento de algún familiar, accidentes, sismos, entre otros) y el cual puede estar presente desde el día del evento hasta por 20 años, siempre y cuando no se le dé la atención pertinente.

Los niños no están exentos de sufrir reacciones inadecuadas de estrés, sobre todo el estrés experimentado durante el sismo. Es por esta razón que a continuación enlistamos algunos de los síntomas que pueden llegar a presentar ante situaciones que generen esta condición:

  • Irritabilidad,
  • Sensibilidad o llanto fácil,
  • Dificultad para dormir o no quieren dormir solos,
  • Realizan juegos continuos y repetidos relacionados a la experiencia,
  • Están más hipervigilantes (se asustan con ruidos: caídas de tazas, alarmas, sirenas, entre otros),
  • Dolor de estómago o de cabeza,
  • Necesidad de comer a cada rato,
  • Hay mayor apego hacia los adultos de confianza (padres, abuelitos, maestros),
  • Sienten temor a los extraños,
  • Hay presencia de miedos difíciles de explicar,
  • Vuelven a presentarse conductas que ya habían superado (chuparse el dedo, morderse las uñas, hacerse del baño en los pantalones, entre otras),
  • No quieren ver objetos relacionados con el desastre,
  • Aumenta su agresividad, berrinches o las conductas desafiantes.

Del mismo modo, es importante prestar atención a otros síntomas relacionados con depresión, ya que este tipo de situaciones no sólo generan estrés o ansiedad, y los cuales deben de estar presentes en al menos dos semanas después del evento, estos pueden ser:

  • Retraimiento social,
  • Infelicidad,
  • Déficits cognitivos (dificultad para concentrarse, para prestar atención, por mencionar algunos),
  • Sensación de desdicha,
  • Llanto fácil,
  • Peleas con sus compañeros,
  • Baja autoestima,
  • Disminución del rendimiento escolar.

Es importante estar atento de lo que sucede con nuestros hijos, identificar y erradicar estos trastornos es de vital importancia, pues la salud mental de los mismos es nuestra responsabilidad.

A continuación, te enlistamos algunos tips que pueden ayudarte a facilitar esta tarea, de ser persistentes estos síntomas, te sugerimos acudir con un profesional para poder continuar con el trabajo psicológico de tu hijo, en Hominum México podemos ayudarte.

  1. Evite exponer a noticias que lo alarmen o que generen dudas.
  2. Realice actividades de disfrute juntos, siempre y cuando no implique ponerse en riesgo.
  3. Genere un espacio de confianza y comunicación con su hijo.
  4. Enseñe estrategias de regulación emocional.
  5. Exprese lo que siente y piensa de la situación y recuérdele lo importante que es para usted.
  6. Realicen la misma rutina que hacían antes del suceso.
  7. Lean un libro, realicen un juego de mesa, inventen juegos nuevos o vean una película en familia.
  8. Permita que su hijo exprese lo que piensa o siente.
  9. Identifique cuales son los principales miedos o angustias de su hijo y ayúdele a disminuirlos.
  10. Transmita seguridad y sea honesto con su hijo.

Viridiana Arriaga Arroyo
Psicoterapeuta de Hominum México